Cuando era pequeño nunca tuve sueños como todo el mundo, tipo ser astronauta, actor, futbolista…
Claro que nunca me sentí dentro de los estereotipos que marcaba la sociedad de mi entorno.
Yo quería ser arquitecto, ingeniero de caminos e, incluso, la persona que hacía las naves espaciales, el que ayuda al astronauta a poner los pies en la tierra.
Mi objetivo era hacer feliz a las personas por medio de mi trabajo.
No fui el alumno estrella, porque, “lo que había que hacer” en ese momento, no era en lo que yo creía.
Descubrí lo que era soñar sin límites, crear para no poner los pies en la tierra como hacía el famoso astronauta.
Me convertí en Interiorista.
No era arquitecto, tampoco puedo construir puentes, pero trabajé diseñando cocinas (entre otras cosas).
Ahí descubrí lo feliz que hacía a las personas.
Las caras se dibujaban llenas de brillo en sus ojos y con una sonrisa juguetona que me contaba la felicidad que sentía esa persona en su interior.
Me despidieron.
En ese momento me prometí que…
“No volvería a ocultar algo para cerrar una venta y, luego, veremos qué pasa”.
Decidí crear.
Tuve miedo, muuucho miedo y sigo teniéndolo día a día y minuto a minuto.
Me di cuenta que sólo se presentaban los productos por medio de imágenes, pero eso de ver la cara de emoción, los ojos brillantes y la sonrisa juguetona no.
Se busca vender y ganar dinero sea como sea.
Creé Waup Agency, una marca donde está permitido soñar, crear imágenes en 3D de producto donde la emoción, el impacto y la representación desde el “tal cual es” sea nuestra bandera.
Quiero cerrar mi libro con un SI. Para que te lleves algo positivo.
Asi que, ahí va:
SI se puede ser emprendedor y ayudar desde el corazón, ver que es lo que necesitas y mirar por las personas.
Y SÍ QUIERO que tus ojos brillen al leer estos párrafos de mi libro y con Waup Agency.
Un emocionante abrazo de alguien como tú.